Hubo tiempo en que yo censuraba a mi prójimo
si su religión era diversa de la mía.
Ya mi corazón acoge toda forma:
prado para las gacelas
claustro para los monjes,
templo para los ídolos,
Ka'aba para el peregrino,
tablas de la ley,
volumen del Alcorán.
Amor es mi religión,
a cualquier parte que se oriente.

(Ibn 'Arabî, s. XIII)

 

Así

Cuando alguien te pregunte
¿cómo será la perfecta satisfacción
de todos nuestros deseos sexuales?,
alza el rostro
y di:
Así.

Cuando alguien comente sobre la belleza
del cielo nocturno, súbete al tejado,
Baila y di:
¿Así?

Si alguien quiere saber lo que es el "espíritu"
o lo que significa "la fragancia de Dios",
inclina la cabeza hacia él o ella.
Mantén cerca tu rostro.
Así.

Cuando alguien cite esa vieja imagen poética
de las nubes que gradualmente dejan la luna al descubierto,
deshazte lentamente, uno por uno, los nudos de los cordones
de tu túnica.
¿Así?

Si alguien te pregunta cómo podía Jesús resucitar a los muertos,
no intentes explicar el milagro.
Bésame en los labios.
Así. Así.

Cuando alguien pregunte que significa
"Morir por amor", señala
Aquí.

Si alguien pregunta cuánto mido de altura, frunce el entrecejo
y mide con los dedos el espacio comprendido
entre las arrugas de tu frente.
Eso es lo que mide.

A veces, el alma abandona el cuerpo y después regresa.
Cuando alguien no se crea eso,
regresa a mi casa.
Así.

Cuando los amantes gimen,
están relatando nuestra historia.
Así.

Soy un cielo en el que moran espíritus.
Contempla este azul profundo
mientras la brisa te cuenta un secreto.
Así.

Cuando alguien te pregunta qué hay que hacer,
prende la vela en esta mano.
Así.

¿Cómo le llegó a Jacob el aroma de José?
Huuuuu.

¿Cómo recuperó la vista Jacob?
Huuuuu.

Un poco de viento limpia los ojos.
Así.

Cuando Shams regrese de Tabriz,
Asomará la cabeza por el quicio
de la puerta para sorprendernos.
Así.

Rumi

La Ultima Cena


¿Quién llama a mi puerta?
Preguntó, " ¿Quién llama a mi puerta?"
Respondí, "Tu humilde servidor".
Preguntó, "¿Qué asunto te trae por aquí?"
Respondí, "Vine a saludarte, oh Señor".

Preguntó, "¿Cuánto más viajarás?"
Respondí, "Hasta que me detengas".
Preguntó, "¿Hasta cuándo hervirás en el fuego?"
Respondí, " Hasta que puro quede".

"Este es mi juramento de amor.
Por amor,
renuncié a fortuna y posición".

Dijo,"Has defendido tu caso
Pero no tienes testigos".
Respondí, "Mis lágrimas son mis testigos;
la palidez de mis rostro es la prueba".'
Dijo, "Tu testigo no tiene credibilidad;
tus ojos están demasiado húmedos para ver".
Respondí, "Por el esplendor de tu justicia
mis ojos están limpios y libres de culpa".

Preguntó, "¿Qué buscas?"
Respondí, "Tenerte como mi constante amigo".
Preguntó, "¿Qué quieres de mí?"
respondí, "Tu abundante gracia".

Preguntó, "¿Quién fue tu acompañante en el viaje?"
Respondí, "El pensar en ti Oh, Rey".
Preguntó, "¿Qué te ha llamado aquí?"
Respondí, "La fragancia de tu vino".

Preguntó, "¿Qué te da la mayor satisfacción?"
Respondí, "La compañía del Emperador".
Preguntó, "¿Qué encuentras aquí?"
Respondí, "Cien milagros".
Preguntó, "¿Por qué está el palacio desierto?"
Respondí, "Todos temen al ladrón".
Preguntó, "¿Quién es el ladrón?"
Respondí, "El que me impide estar contigo".

Preguntó, "¿Dónde se puede estar a salvo?"
Respondí, "En el servicio y la renuncia".
Preguntó, "¿A qué hay que renunciar?"
Respondí, "A la esperanza de la salvación".

Preguntó, "¿Dónde hay calamidad?"
Respondí, "En la presencia de tu amor".
Preguntó, "¿Cómo te beneficias de esta vida?"
Respondí, "Manteniéndome verdadero conmigo mismo".

Ahora hay que guardar silencio.
Si te contara sobre Su verdadera esencia
¡saldrías volando de ti mismo para siempre,
y no habría puerta ni techo que te pudiese frenar.

Rumi

Rumi

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Diván de Shams de Tabriz

1

¿Qué excusas puedes ofrecer, corazón mío,
para tantos defectos? ¡Semejante constancia
en la parte del Amado, semejante infidelidad
de parte tuya!

Tanta generosidad de su lado, y en el tuyo
tan insignificante contrariedad
tanta gracia desde Él, y tantos errores
producidos por ti.

Tal envidia, semejantes imaginaciones del mal
y pensamientos oscuros en tu corazón;
tal dibujo, semejante prueba,
tal manuficencia por Él.

¿Por qué todas estas pruebas? Si aquello
que muerde tu alma puede llegar a ser dulce.
¿para qué toda esta visión? Si aquello
podrías juntarlo en compañía de los santos.

Estás arrepentido de tus pecados,
tienes el nombre de Dios en los labios
y en ese instante te dibuja
y así podría liberarte en vida.

Estás temeroso de la última de tus maldades
y buscas desesperadamente un camino
para la salvación. ¿Por qué en aquel momento
no ves de tu lado a quien está poniendo tal miedo en tu corazón?

Si él está vinculado a tus ojos
y tu eres como un guijarro en su mano;
ora te enrolla a lo largo como esto,
ora te arroja al aire.

Ahora él implanta en tu naturaleza una pasión
por la plata, el oro y las mujeres;
ahora infunde en tu alma la luz
de la forma de Mustafá.

En este lado pintas hacia el único encantador,
en aquel lado pintas hacia el desencantado,
en medio de estos remolinos el barco
sólo puede hundirse o pasar a salvo.

Ofrecer en lo alto tantas oraciones, sollozar
tan profundamente en la estación nocturna,
que el eco pueda alcanzar sus oídos
desde la esfera de los siete cielos.

Cuando Shu'aib gimiendo y lamentándose
lloró granizos que pasaron más allá de las lágrimas,
una proclamación vino a él
desde el cielo esa mañana:

"Si eres pecador, ya te he perdonado tus pecados
y engrandecido tu perdón. ¿Es el paraíso lo que buscas?
Ya te lo he dado; vive en silencio
y deja ya esas peticiones".

Entonces Shu'aib replicó: "Yo no busco ni lo uno ni lo otro;
lo que yo quiero es ver a Dios cara a cara;
aunque todos los siete mares ardan en fuego, yo deseo
sumergirme allí dentro si sólo pudiera encontrarme con Él".

"Pero si soy desterrado de ese espectáculo, si mis ojos
son una vidriera de lagrimas cerrados contra esa visión,
yo soy más adecuado para morar entre las llamas
del infierno; el paraíso no llegará a ser en mí.

2

Oh amantes amantes, hoy ustedes y nosotros
Hemos caído en un remolino: ¿alguien sabe cómo nadar?

Aunque el torrente del mundo pudiera desbordarse
y cada ola creciera como un dromedario,
las aves acuáticas no tienen nada que temer
mientras las aves celestes estén alertas.

Nuestros rostros están encendidos de gratitud,
versados estamos en la ola y el mar
tanto como el océano y la tormenta
en nutrir la vida de los peces.

Viejo, danos un manto; agua, déjanos sumergirnos en ti;
Moisés, hijo de Imrân, ven a golpear el agua del mar con tu báculo.

Este viento urde en cada cabeza
una pasión diferente; dejen que mi pasión
sea por aquel copero, ustedes
pueden quedarse con todo el resto.

Ayer aquel Saki arrebató por el camino
las capas de los borrachos;
hoy está dando más vino, preparándose
para despojarnos de nuestras vestiduras.

Oh envidia de la Luna y de Júpiter, con nosotros
y, sin embargo, siempre ocultos a los ojos como un Pari,
así suavemente me arrastras ¿no me dirás a dónde?

Donde quiera que vas sigues estando conmigo,
tu que eres mis ojos y mi brillo,
si quieres arrástrame hacia la ebriedad,
Si quieres transpórtame hacia la disolución.

Ten en cuenta que el mundo es como el monte Sinaí,
y nosotros, como Moisés, somos buscadores;
a cada instante llega una epifanía
y resquebraja en mil pedazos esta montaña.

Una porción queda verde y una blanca como el narciso,
otra se vuelve una perla y otra rubí y una más ámbar.
Tu que buscas contemplarlo a Él, mira sobre su cadena de montañas.
¡Oh montaña, qué viento ha soplado sobre ti
que nos hemos embriagado con el puro eco!

Jardinero, jardinero,
¿Por qué has venido a luchar contra nosotros?
Si nos hemos llevado tus uvas,
recuerda que tú te llevaste nuestras alforjas...

29

Nuestro desierto no tiene límites
Nuestros corazones y almas no conocen descanso.

Mundo tras mundo han tomado figura y forma
¿Cuál de estas figuras es en verdad la nuestra?

Cuando ves en el camino una cabeza cercenada
que sigue rodando hacia nuestras arenas,
pregúntale nuestros secretos, pues de ella
oirás nuestro misterio oculto.

¿Cómo puede ser que sólo una oreja apareció
que entendiera las lenguas de nuestros pájaros?
¿Cómo puede ser, si un ave emprendió vuelo llevándose
en el cuello el collar de nuestros secretos de Salomón?

¿Qué voy a decir, a suponer? pues en cada instante
esta distracción se vuelve todavía más distraída.
¡Qué perdices y halcones vuelan con alas extendidas
en el aire de nuestra tierra montañosa!

En medio del aire que en la séptima atmósfera de la cima
donde se encuentra nuestro pórtico.
Dejen esta historia, no nos pregunten más, pues
nuestra historia está completamente rota.

Salläd al Hagg Wal-Din desplegará para ti
la belleza de nuestro emperador y gobernante.

68

Corazón mío, siéntate cerca de aquel
que tiene la experiencia del corazón,
ve bajo el árbol que da frescos capullos,
no vayas en cualquier dirección

como hacen los ociosos en este mercado de curanderos
siéntate en la tienda de quien ofrece azúcar
si no tienes una balanza cualquiera te puede timar,
un hombre adorna su falsa moneda

y tu piensas que es oro, engañosamente
deja en la puerta diciendo:
-"ya vuelvo"- No te sientes esperando
a la puerta porque su casa tiene dos salidas.

No traigas tu copa a cualquier olla que hierva
y no te aposentes ahí; pues cada una contiene un brebaje diferente.

No todas las cañas tienen azúcar
no todo debajo tiene un encima
no todo ojo tiene vista
no todo mar contiene perlas

Lamenta, oh ruiseñor que cantas, porque
el laberinto del borracho tiene algún efecto,
incluso sobre las piedras y las rocas

Aparta tu cabeza, si no tienes un lugar,
pues si el hilo no está contenido en el ojo
de la aguja, es porque tiene un nudo en la cabeza.

Este corazón insomne es una linterna;
tenlo bajo tu vestidura, retírate
de este viento porque el aire mete desorden.

Cuando te hayas retirado del viento
te volverás el morador de una fuente
te vuelves el compañero de un aliado
que vierte agua fresca en el corazón.

Cuando tienes agua en el corazón
eres como un árbol verde
que rinde constantemente frutos
y vaga por siempre en el corazón.

74

Amigos madrugadores ¿Quién es el que descubre el alba
Que nos descubre danzando en confusión como átomos?

¿Quién tiene la suerte de llegar a la orilla del río a beber agua
y descubrir el reflejo de la luna?

¿Quién es el que como Jacob, de la túnica de José, busca en el aroma
de su hijo y en su lugar sólo haya la luz de sus ojos?

¿O, sediento como un beduino, arroja el cubo al agua
y adentro encuentra una belleza como cargamento de azúcar?

¿O como Moisés buscando fuego, quien busca una zarza
para reunir el fuego y concentra más de cien auroras?

Jesús salta de la casa de sus enemigos para escapar
y, de pronto, descubre allí mismo un pasaje para el cielo.

O como Salomón, abre un pez y en sus entrañas descubre un anillo de oro.

Espada en mano, "Umar viene tratando de matar al profeta,
cae en la trampa de Dios y descubre la mirada amable de la fortuna.

O como el hijo de Adham, va hacia el cenado para apresarlo
y encuentra otro animal en su lugar.

O como la concha de una ostra sedienta
que viene con la boca abierta para beber una gota de agua
y descubre en sí misma una perla.

O como un forajido que se vuelve hacia el desierto
y de pronto escucha noticias de un tesoro en medio de las arenas

Viajero, has hecho leyendas para que íntimos y extraños
puedan descubrir por igual la luz de: "No abrimos".

Cualquiera que camine sinceramente hacia Shams al-din,
aunque su pie se canse descubrirá las dos alas del amor.

89

Nos hemos embriagado y nuestro corazón se ha ido,
ha huido de nosotros ¿a dónde se fue?

Cuando vio que la cadena de la razón estaba rota,
inmediatamente emprendió vuelo.

No se ha querido ir a ningún otro lugar que no sea hacia la reclusión de Dios.

No lo busques en casa, pues es del aire, es un pájaro que se ha ido al aire

Es el halcón blanco del Emperador que ha emprendido el vuelo
y se dirige hacia su señor.

102

Poco a poco se congregan los borrachos,
poco a poco el vino de los devotos llega.

Los abrigadores corazones andan coquetamente sobre el camino,
los cuadros sonrosados están llegando desde el jardín.

Poco a poco desde el mundo del ser y el no ser
los que no son se han marchado y los que son están llegando.

Todos con faldas llenas de oro como una mina están llegando
por el bien de los indigentes.

El magro y el enfermo desde el pastizal del amor están llegando
gordos y sanos.

Las almas de los que son puros como rayos de sol están llegando
desde semejante altura para todos los que son humildes.

Bendecido es ese jardín, donde, por el bien de los Marianos, nuevos frutos
están llegando aun en invierno.

Su origen es la gracia y su retorno es gracia; aun desde el jardín del jardín ellos están llegando.

104

Los amantes visibles y el Amado invisible
¿quién imagina semejante amor en todo el mundo?

Ningún labio han logrado expresar la forma del Amado,
cientos de miles de almas han expirado.

128

¿Ah, qué había en esa vela dadora de luz que encendió mi corazón
y el corazón me arrebató?
Tu que has encendido mi corazón, oh Amigo me estoy consumiendo,
¡ven, rápido, ven!

La forma del corazón no es una forma creada, pues la belleza
de Dios se manifestó desde la mejilla del corazón.

No tengo más salvación que su azúcar.
No tengo más provecho que en sus labios.

Recuerda a quien en una aurora liberó a este corazón mío
de las cadenas de tus trenzas.

Mi alma, la primera vez que te vio
escuchó algo desde tu alma.

Cuando mi corazón bebió el agua que mana desde tu fuente
se anegó en ti y el torrente me arrebató.

134

Hay una luz en medio de los cabellos carmesí, al trascender ojo,
imaginación y espíritu.
Deseas

200

Hay tal pasión en mi cabeza
que no tengo inclinación por la humanidad,
esta pasión me hace perder la conciencia hasta de mí mismo.

El rey del amor otorga a cada instante dos mil reinos,
no deseo nada de él más que su belleza.

El gorro y el cinto de su amor son suficientes para mí
en cualquiera de los dos mundos
¿Qué me importa si el gorro cae o si no tengo cinto?

Una mañana su amor transportó mi corazón herido
a un lugar donde viví día y noche sin conocer el alba.

Una jornada llevó mi alma hacia el reino de las realidades,
un lugar donde el cielo y la luna dicen: Yo no tengo tal viaje.

Si a través de la separación mi alma esparce perlas desde mis ojos
no piensen que tengo el corazón lleno de sus perlas.

¡ Qué vendedor de azúcar tengo para venderme azúcar!
Nunca ha dicho: "Vete porque no tengo azúcar",

Podría haber mostrado una prenda de su belleza, pero
los dos mundos se habrían confundido,
no tengo inclinación para ese clamor ni ese alboroto.

Tabriz, he jurado que después que Shams-i Din vuelva,
en gratitud bajaré mi cabeza pues es lo único que tengo.

lataif

Perlas

"Tengo un amigo que visito en las soledades,
presente, aunque escape a las miradas.
Me verás prestarle oído
para percibir su lenguaje
sin rumor de palabras.
Sus palabras no tienen vocales ni elocución,
ni nada de melodía de sonidos.
Es como si me hubiera hecho
interlocutor de mi mismo,
comunicando con mi inspiración,
con mi esencia, en mi esencia,
presente, ausente, cercano, alejado,
inaferrable a descripción por cualidades.
Está más próximo que la conciencia a la
imaginación.
Es más íntimo que la centella de la inspiración."

(Hallâj, ss. IX-X)

 

OH AMANTES AMANTES

Oh amantes amantes, hoy ustedes y nosotros
estamos cayendo en un remolino: ¿alguien sabe cómo nadar?

Aunque el torrente del mundo pudiera desbordarse
y cada ola creciera como un dromedario,
las aves acuáticas no tienen nada que temer
mientras las aves celestes estén alertas.

Nuestros rostros están encendidos de gratitud,
versados estamos en la ola y el mar
tanto como el océano y la tormenta
en nutrir la vida de los peces.

Viejo, danos un manto; agua, déjanos sumergirnos en ti;
Moisés, hijo de Imran, ven a golpear el agua del mar con tu báculo.

Este viento urde en cada cabeza
una pasión diferente; dejen que mi pasión
sea por aquel copero, ustedes
pueden quedarse con todo el resto.

Ayer aquel Saki arrebató por el camino
las capas de los borrachos;
hoy está dando todavía más vino, preparándose
para despojarnos de nuestras ropas.

Oh envidia de la Luna y de Júpiter, con nosotros y, sin embargo, ocultos a los ojos como un Peri, así
suavemente me arrastras ¿no me dirás a dónde?

Dondequiera que vas sigues estando conmigo,
tú, que eres mis ojos y mi brillo,
si quieres arrástrame hacia la ebriedad,
Si quieres llévame hacia la disolución.

Ten en cuenta que el mundo es como el monte Sinaí,
y nosotros somos buscadores como Moisés;
y a cada instante llega una epifanía
y resquebraja esta montaña en mil pedazos.

Una porción queda verde y una blanca como el narciso,
otra se vuelve perla y otra rubí y una más ámbar.

Tú que buscas contemplarlo a Él,
mira sobre su cadena de montañas.
¡Oh montaña, qué viento ha soplado sobre ti
que nos hemos embriagado con el puro eco!

Jardinero, Jardinero,
¿por qué has venido a luchar contra nosotros?
¡Si nos hemos llevado tus uvas,
Recuerda que tú te llevaste nuestras alforjas!

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sermon de la contemplacion de la mente

mantra del corazon